Qué hacer cuando hay fiebre

Aquí tienes una pequeña guía sobre qué tienes que hacer cuando hay fiebre y que recursos tienes para tratarla.

Si no tienes claro qué es la fiebre y con qué no hay que confundirla, puedes visitar esta entrada: https://www.ab-positivo.com/fiebre-que-es-y-que-no-es/.

Pasos para seguir cuando hay fiebre

Asegúrate de que es fiebre

Lo normal es que te hayas puesto el termómetro porque empiezas a notar el síndrome febril y quieres saber si la temperatura corporal está alta. Sin embargo, también hay personas que se ponen el termómetro aunque no tengan síntomas y, al verse cifras que consideran altas, van al centro de salud. Os recuerdo que pasamos a hablar de fiebre solamente cuando aparece el síndrome febril y que este síndrome también aparece en la hipertermia.

Avisa a los servicios públicos de salud

Hoy en día con la situación de pandemia mundial que estamos viviendo con la enfermedad por coronavirus es muy importante detectar a las personas que estén padeciendo la enfermedad para intentar hacer un seguimiento y evitar los contactos.

Puesto que la fiebre es uno de los síntomas cardinales de la enfermedad por coronavirus es muy importante que cualquier evidencia de fiebre sea comunicada a los servicios públicos de salud.

Por otro lado, es posible que las administraciones locales del lugar en el que vivas hayan dado instrucciones para que avises si tu temperatura corporal supera algún valor que hayan considerado como límite.

Por lo tanto, debes avisar a los servicios públicos de salud siempre que haya evidencia de fiebre o si superas ese valor límite en caso de que en el lugar en el que vivas exista alguno.

No odies a la fiebre

En general, la gente está acostumbrada a que tener una temperatura corporal superior a 38°C es algo grave y, como hemos visto, eso no tiene porqué ser así. Como casi todo en el cuerpo, la fiebre es un mecanismo normal que ayuda a mejorar su funcionamiento.

Busca una causa

La fiebre aparece en general cuando el organismo se enfrenta a algún problema que necesita de una temperatura corporal más alta. Si se resuelve este problema, la fiebre deja de ser necesaria y desaparece. Lo más típico son las infecciones.

Busca síntomas o signos además de la fiebre, como dolor de oído, diarrea, malestar de garganta, etc. Pueden dar pistas de qué es lo que está pasando. Pero no hace falta obsesionarse. Si no aparece nada más puede ser que el proceso esté todavía muy al principio o, aún mejor, que tu cuerpo lo esté solucionando por sí mismo.

Es normal que la fiebre dure unos pocos días, aunque si se mantiene más de una semana y no encuentras un motivo es recomendable consultar en el centro de salud. En este caso, tu médico o tu médica querrá saber cosas como:

  • El momento de la fiebre: si aparece por la mañana o por la tarde, o en una época del año concreta o cada vez que realizas alguna actividad específica.
  • Cómo aparece y cómo se resuelve: si es de forma brusca o paulatina.
  • Las variaciones de la temperatura: si se mantiene constante, si está subiendo y bajando continuamente, si llega a desaparecer en algún momento.
  • Si se acompaña de otros síntomas: por ejemplo, vómitos, dolor de oído, si te has hecho alguna herida que se haya podido infectar, etc.

Comprueba el nivel de tolerancia

Es uno de los puntos más importantes. Tolerar la fiebre significa estar cómodo o cómoda con ella, que no altere el bienestar.

Hay pacientes con un síndrome febril evidente pero que no les molesta. Es lo que me pasa a mí cuando me pilla en un día que puedo permitirme estar reposando en la cama viendo la televisión. Es cierto que no podré salir a la calle a hacer deporte porque el síndrome febril me tendrá muy agotado, pero sí me dará para estar en la cama con un libro o jugando a la consola. En estos casos se dice que la fiebre se tolera bien, que es bien tolerada o que tiene buena tolerancia.

En cambio, hay ocasiones en que genera tal malestar que la persona no puede descansar o realizar actividades, por muy sencillas que sean. Son ejemplos dolores de cabeza muy fuertes, vómitos muy intensos o taquicardias con una frecuencia cardiaca excesiva. En estos casos se dice que la fiebre se tolera mal, que es mal tolerada o que tiene mala tolerancia.

Recuerda que cuando hay fiebre el cuerpo está haciendo un esfuerzo y tiene que gastar más energía. Esa energía es normal que se la quite al apetito o al nivel de atención. Tener menos hambre que de costumbre o estar mentalmente más lento o lenta de lo habitual es completamente normal y no significa que la fiebre no se esté tolerando bien.

Trata solamente la fiebre con mala tolerancia

Una fiebre que se tolera bien es mejor no tratarla. Eso no quita para que en tu centro de salud la estudien o te hagan pruebas si hace falta. Pero combatir una fiebre que es bien tolerada es innecesario. Independientemente de lo que marque el termómetro.

¿Independientemente de lo que marque el termómetro? Sí. Así como suena. Una fiebre con temperatura corporal de 39 °C no hace falta bajarla si se tolera bien. Un niño o una niña que está jugando a su consola a pesar de esa temperatura es porque tiene energía de sobra. Es cierto que es algo raro. Lo normal es que acaben apareciendo las manifestaciones del síndrome febril, aunque sea por agotamiento. Pero, si se da el caso, no hay que tenerle miedo a una fiebre con temperatura corporal alta si se tolera bien.

En cambio, hay personas que no toleran la fiebre de ninguna forma. Es el caso de algunos pacientes con arritmias, en los que la fiebre les aumenta la frecuencia cardiaca y dicha arritmia se descompensa. También son un ejemplo los niños y las niñas que convulsionan con la fiebre. En estos casos hay que bajar la temperatura corporal inmediatamente porque la fiebre puede ser un problema de salud en sí misma, aunque lo que la esté causando sea leve.

Baja la temperatura hasta el umbral de mala tolerancia

En cualquier caso, la fiebre hay que tratarla hasta que vuelve a tolerarse y no más. Si 38 °C no los tolero bien, pero 37,5 °C sí, no hace falta bajar a 36,5 °C. Basta con que me quede en el punto en que sí tolero la fiebre.

Esto no significa que debamos buscar el estar perfectos. Querer suprimir por completo todos los síntomas es excesivo. Recuerda que sentir algo de cansancio, cierta lentitud mental o falta de apetito es algo normal y no significa que la fiebre sea mal tolerada. Aunque molesto, es algo aceptable a cambio de dejar que nuestro organismo funcione correctamente.

Bajar la temperatura corporal cuando hay fiebre no hace que nos curemos antes, ni previene que volvamos a enfermar. En general, el sistema inmunitario funciona mejor cuando la temperatura sube dentro de un límite no peligroso, por lo que bajarla de más sin motivo puede hacer que nos curemos peor. Insisto: hay que bajar la temperatura corporal hasta el punto de mala tolerancia, y no más.

Consulta si aparecen señales de alarma

Aunque el síndrome febril suele ser algo leve, hay algunas señales de alarma que deben hacerte consultar con profesionales de la salud.

En el caso de la fiebre hay que destacar las siguientes: convulsiones, alteraciones del nivel de consciencia (confusión, estupor o coma) y frecuencia cardiaca o tensión arterial bajas. También cualquier otra que haya podido darte tu médico o médica o que a ti te genere dudas.

¿Cómo manejar la fiebre?

Lo primero son las medidas higiénico-dietéticas

Es importante la adecuación de la cantidad de actividad. El reposo o, al menos, la disminución de la actividad es clave para disminuir la producción de energía.

Un buen estado de nutrición y de hidratación es fundamental a la hora de mantener un buen control de la temperatura corporal. Esto puede ayudar a que la temperatura baje, pero sobre todo previene que aparezca y colabora para que haya una buena tolerancia. En este sentido, es muy importante estar en un peso saludable (https://www.ab-positivo.com/como-conseguir-o-mantener-un-peso-saludable/).

Las medidas físicas son también muy potentes

En el caso de la fiebre, no conviene ingerir alimentos fríos, pero sí evitar los alimentos calientes y cambiarlos por alimentos templados.

Hay que usar una cantidad de ropa adecuada. Aunque sentirás frío, conviene no ir con un abrigo excesivo. Cuidado con excederse en este punto. No hay que abrigarse demasiado pero tampoco es apropiado llevar menos ropa de la que llevarías si no tuvieras fiebre.

Exponerte a algo fresco facilita el intercambio de energía con el entorno y ayuda a bajar la temperatura corporal. Es el objetivo de los típicos paños mojados que se ponen en la frente. Puede hacer falta dar una ducha de agua fresca.

Antes era muy típico dar las friegas de alcohol, que consistían el rociar al paciente con alcohol y restregarlo con un paño; el alcohol, al evaporarse, ayudaba a enfriar el cuerpo. Hoy en día no se recomienda esta práctica, pues se ha visto que el alcohol evaporado puede absorberse a nivel respiratorio y el aplicado en el cuerpo puede absorberse por la piel. Todo ello puede generar daños, entre otros, en el sistema nervioso y en el hígado.

Por último, están los medicamentos

Los fármacos que bajan la fiebre se llaman antipiréticos. Van por la sangre hasta el cerebro y hacen lo contrario que los pirógenos. Con ello hacen ceder la fiebre.

Sin embargo, mi recomendación es consultar siempre en tu centro de salud antes de tomar medicamentos. Hay enfermedades que pueden empeorar al tomarlos y, si ya tomas alguno para otra cosa, pueden interaccionar entre sí y dejar de hacer efecto o incluso aparecer efectos secundarios.

No es mala idea preguntar a tu médico o tu médica qué medicamentos puedes tomar en caso de que te dé fiebre.

Lo que no debes utilizar son antibióticos. Los antibióticos no quitan la fiebre. Solamente sirven para matar bacterias, por lo que solamente debes usar antibióticos si tu médico o médica te los prescribe para tratar una infección bacteriana.

Resumen

La fiebre es cualquier temperatura corporal modificada por el cerebro que se acompaña de síndrome febril. Es un mecanismo de adaptación del cuerpo y no debe generar alarma en sí misma. Una vez que aparece, te recomiendo estos pasos:

  1. Avisa a los servicios públicos de salud.
  2. Busca una causa. Hay síntomas o signos que puedan dar pistas sobre el origen de la fiebre.
  3. Comprueba la tolerancia.
    • Si la fiebre se tolera bien no hace falta hacer nada, solamente vigilar. Aunque si dura más de una semana conviene acudir al centro de salud y contar todas las características de la fiebre.
    • Si la fiebre tiene mala tolerancia, toma medidas para bajar la temperatura hasta el nivel en que sí se tolera bien, y no más. Hay varios recursos:
      • Haz reposo o, al menos, reduce tu nivel de actividad.
      • Mantén un buen estado de nutrición y de hidratación. Estar en un peso saludable es un recurso preventivo.
      • Evita los alimentos calientes y cámbialos por alimentos templados.
      • Exponte a un ambiente fresco (que no frío) o aplícate sobre el cuerpo cosas que estén frescas (como un paño húmedo en la frente o una ducha de agua fresca). Evita las friegas de alcohol.
      • Pregunta en tu centro de salud qué medicamentos puedes tomar para la fiebre.
  4. Si aparecen señales de alarma consulta con profesionales de la salud.

Espero que te haya sido útil.

Recuerda que esta entrada no sustituye en ningún caso a una consulta con profesionales de la salud.

Si hay algo más que te interese sobre el tema, dímelo en los comentarios.

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