Motivos para controlar la velocidad de cambio de peso

¡Mi más sincera enhorabuena si te has puesto como objetivo buscar un peso saludable! La velocidad de cambio de peso debe ser una de las siguientes cosas en las que te fijes.

[Esta entrada es una extensión de Peso saludable – Cómo conseguirlo o mantenerlo].

Cambiar de peso le supone al cuerpo un esfuerzo y este esfuerzo es tanto más grande cuanto más rápido se haga. Una vez que has decidido buscar un peso saludable, es muy importante hacerlo sin sobrecargar al cuerpo. Por eso, aquí van los motivos más importantes por los que debes controlar la velocidad de cambio de peso.

El primero de ellos es que la piel del cuerpo necesita tiempo para ir “apretándose” mientras se adelgaza o distendiéndose mientras se engorda, por lo que le afecta la velocidad de cambio de peso. Cuando una persona pierde muchos kilos muy deprisa, se queda fofa y eso puede dar lugar a otros problemas, como zonas de dermatitis en los pliegues. En cambio, si engorda muy deprisa la piel puede no tener tiempo de «dar de sí» pueden aparecer lesiones como las estrías en la piel (https://www.bbc.com/mundo/noticias-38718459).

Además, piensa que la grasa no es solamente la que está en la barriga o bajo el cuello o en los brazos, sino que hay grasa por todo el cuerpo. En concreto, cada órgano tiene un recubrimiento de grasa que necesita para funcionar adecuadamente y, si lo cambiamos muy deprisa, el órgano puede dar problemas.

Imaginad al corazón de una persona obesa, que está en medio de un recubrimiento de grasa (panículo adiposo) muy grueso y está latiendo con muy poco espacio. Si ese recubrimiento se hace muy fino muy deprisa, el corazón pasa de repente a tener mucho espacio para latir y puede que no tenga tiempo para adaptarse. Eso podría, por ejemplo, dar lugar a una arritmia.

También puede haber problemas si sucede al revés. Si el corazón de una persona delgada pasa muy rápido a tener mucha grasa alrededor, puede tener de repente dificultades para latir porque se queda sin espacio. Ello podría dar problemas, por ejemplo, de tensión o enfermedades como la insuficiencia cardiaca.

En el caso concreto de adelgazar, perder peso consume muchos recursos. Si lo haces con demasiada intensidad, es decir, demasiado rápido, el cuerpo empezará a coger esos recursos de tejidos como tus huesos o tus músculos, lo que puede dar lugar a problemas de salud importantes.

Por último, ten en cuenta que cambiar de peso modifica la tensión interna debido al espacio que ocupa la grasa. Por eso, una pérdida muy grande se compensa con un aumento de tensión de ligamentos y tendones. En cambio, un aumento de peso brusco produce distensiones en esas estructuras. Todo ello da lugar a dolor e inflamación.

En general, un cambio de entre medio kilo y un kilo a la semana es un ritmo adecuado para buscar tu peso saludable. Más de eso puede ser muy rápido. Por tanto, 4 kg al mes es un tope razonable. Los síntomas tienden a ser más frecuentes por encima de esta velocidad de cambio de peso.

Como puedes ver, el cuerpo tiene que hacer varias adaptaciones cuando cambia de peso y estas adaptaciones son más difíciles cuanto más rápido se haga ese cambio. Por eso, es muy importante decidirse a buscar un peso saludable, pero también es muy importante hacerlo a un ritmo adecuado.


¡Eso es todo! Espero que esto te ayude a conocer los motivos más importantes por los que debes controlar la velocidad de cambio de peso.

Recuerda que esta información no sustituye a una consulta con profesionales de la salud.

Si hay algo más que te interese sobre el tema, dímelo en los comentarios.

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